Señales de que ya se quedaron cortos
- La información se repite en varios archivos y nadie sabe cuál es la versión correcta.
- Las decisiones se toman con mensajes dispersos, no con una vista central del proceso.
- El seguimiento depende de que alguien “se acuerde” o busque en conversaciones viejas.
- Ya hay errores por omisiones, duplicidades o falta de trazabilidad.
- Tu empresa necesita reportes, alertas o estados que esas herramientas no resuelven bien.